Qué significan los colores de los blísteres de medicamentos

Los medicamentos llegan a las farmacias en envases que parecen simples, pero detrás de cada diseño existe una función específica. Los blísteres, que protegen comprimidos y cápsulas, pueden presentar distintos colores, materiales y características según las necesidades de conservación de cada producto.

Verónica Olmos, farmacéutica y directora técnica de Farmacias Chester de Mendoza, dialogó con el equipo de Korol en el aire y explicó que el color de un blíster en muchos casos está relacionado con la protección que requiere el medicamento para mantener su estabilidad y eficacia.

La luz, la humedad y el oxígeno pueden afectar determinados principios activos. Por ese motivo, algunos medicamentos se presentan en blísteres opacos o de colores oscuros que ayudan a reducir la exposición a la luz, especialmente a la radiación ultravioleta.

Los blísteres de color plateado son los más habituales. Están fabricados con aluminio o combinaciones de aluminio y plástico que ofrecen una buena barrera frente a factores externos y permiten conservar adecuadamente una amplia variedad de medicamentos.

También existen envases de tonalidades ámbar, doradas o cobrizas. Estos suelen utilizarse cuando el producto es especialmente sensible a la luz y requiere una protección adicional para evitar alteraciones en su composición.

En otros casos, los laboratorios emplean colores diferenciados para facilitar la identificación de determinadas líneas de productos o dosis. Esto puede contribuir a reducir errores durante la dispensación y el uso por parte de los pacientes.

Además del color, el material del blíster resulta fundamental. Algunos medicamentos requieren envases con barreras reforzadas contra la humedad, especialmente en regiones con climas húmedos o cuando el principio activo es particularmente sensible al ambiente.

Los especialistas recomiendan conservar los medicamentos dentro de sus envases originales hasta el momento de su utilización. Retirarlos anticipadamente o almacenarlos en recipientes no adecuados puede afectar sus condiciones de conservación.